¿Qué significan las doce uvas de año nuevo?

Descubre el origen de las tradicionales doce uvas en año nuevo y su historia.

Las doce uvas de año nuevo es solo el principio de las tradiciones que vivimos cada 31 de diciembre. La fiesta de año nuevo es una de las más esperadas en el año. Los nuevos comienzos, el optimismo por un nuevo año lleno de oportunidades o quizás una noche llena de recuerdos del año que se despide. Esta festividad se conserva con anhelo e ilusión en el calendario. ¿Por qué? Bueno, los nuevos comienzos siempre son buenos.

Una de las más importantes costumbres de la fiesta de año nuevo son las famosas doce uvas. Comer estas uvas exactamente a las doce de la noche forma parte de la creencia de que atraen buena suerte y prosperidad. Se debe comer una uva por cada campanada de la medianoche y pedir un deseo por cada una de ellas.

Hoy en día, el color de la uva para realizar esta tradición no es primordial.

Origen de la tradición

Esta tradición no es de origen latinoamericano, su origen es español y existen varias teorías del origen de esta costumbre. Aquí te platicaremos dos.

En primer lugar está la teoría que data de la década de 1880, en donde la clase burguesa española comenzó la tradición al imitar a los ricos franceses, quienes bebían vino espumante y lo acompañaban de jugosas uvas de sus cosechas.

Por otro lado, se cree que por el año de 1909, en la ciudad de Alicante, un conjunto de productores del vid, al verse excedidos en la producción de la cosecha de uvas blancas o también conocidas como aledo, bajaron el precio y aumentaron una manera de consumirlo. Crearon la idea de que este tipo de uvas eran de la buena suerte y las personas lo creyeron. Algunos creen que la buena suerte no existe, que cada quien crea su propia suerte. ¿Tu qué piensas?

¿Cómo usar los deseos?

Algunos creen que el orden de los deseos al comer las doce uvas influye en la importancia del deseo, en las posibilidades de que se cumplan. ¿Te gustaría saber cuál es? Sigue leyendo.

Primera.- La primera uva es para el deseo más importante.

Segunda.- Corresponderá al deseo más realista. ¿Quieres un nuevo trabajo? Puede que esta sea la uva indicada.

Tercera.- El deseo más fantasioso. Uno nunca sabe cuáles son sus límites, que el cielo sea el tuyo.

Cuarta.- Un deseo medio idiota. Rétate a ti mismo y pide el deseo más ridículo que se te ocurra.

Quinta.- Un deseo reciclado del año anterior. Si pediste un deseo el año pasado y no se cumplió, esta puede ser la oportunidad perfecta.

Sexta, séptima y octava.- Estas corresponden a los deseos “genéricos”. Aquellos que supuestamente deberías estar deseando: salud, estabilidad emocional, etc.

Novena.- Quizás en esta ya no se te ocurra mucho, en esta puedes pedir un nuevo amor, viajes, etc.

En las últimas tres es mejor dejar ir tu imaginación. Deja que tu corazón decida o si eres un poco menos romántico, deja a tu cerebro elegir aquello que podría hacerte falta.

Descubre más de las tradiciones de esta temporada en nuestras notas anteriores. ¿Ya conoces el origen de la tradicional rama? Quizás te interese echarle un vistazo. Espera por más de nuestro contenido y déjanos en los comentarios algunos temas gastronómicos que te interesaría ver por aquí.